
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y, entre otras muchas cosas, actúa como una barrera protectora frente a factores externos como la contaminación, los cambios de temperatura o la radiación solar. Sin embargo, no todos los tipos de piel tienen las mismas necesidades, por lo que es clave conocerlos y aprender a cuidarlos correctamente para mantener una piel sana, equilibrada y con buen aspecto a largo plazo.
Además, muchas personas utilizan cosméticos inadecuados porque desconocen los tipos de piel que existen y cuál es el suyo, provocando sÃntomas como irritación, exceso de grasa, deshidratación o sensibilidad cutánea.

